Ella es una pelirroja de mejillas sonrojadas y pecosas. Una nariz puntiaguda y unos ojos de carbón que pestañean rápido.
Ella distrae con miradas inquietas y sonrisas inocentes en esos dos hilos rosas que cuelgan por su boca.
Su cuello es fino, y toda su piel pálida, tibia. Absolutamente intolerable al sol. Ella lee en su casa cuando hace mucho sol.
Su cuerpo entero, tan pequeña. Pareciese que cupiera en la palma de mi mano.
La ves, y parece delicada. La veo, y parece tan frágil. Como esas señoritas que toman té en una terraza de París y no se manchan el vestido. Pero lleva cicatrices en rodillas y codos de montar en los patines y caerse por la tierra.
En realidad es traviesa y se esconde por la ciudad para que no la encuentre. Solo es buena actriz, y disimula como mujer.
Ella es una pequeña que ríe cuando la lluvia le cae y a veces es perezosa, pero no lo admite y le gusta bailar en la cocina.