Entonces comienza, sí. El último mes del año, el más frío o el más cálido. El añorado diciembre que los niños desean desde Septiembre, sólo para unas pequeñas vacaciones que duran menos de lo que sus corazones quieren. Diciembre es un mes caótico. El frío lo es. De repente las calles se visten con sombras y el sol no asoma.
Con el llega la navidad, esa época del año en la que pocos la pasan solos. La familia se reúne para comenzar el nuevo año. Regalos, reencuentros, sonrisas y abrazos.
Este año creí que iba a ser bueno, más fue otro igual que el anterior. Más de lo mismo. Y debería haberlo cambiado, pero...¿Y que le iba a hacer yo? No lo sé.
Con esto recuerdo momentos devastadores que he vivido.
Allá por marzo, yo estaba en el instituto y corrí al baño del pasillo para beber agua antes de irme. Guarde silencio, porque juré oír sollozos al entrar. Toqué las puertas de baño, y nadie contestó. Preferí irme.
Ahora me arrepiento. Fui la persona más cobarde en esos momentos.
Quisiera repetir mi 2014 y hacerlo todo de nuevo. Estudiar más, sonreír más...vivir más.
Pero ya pasó, y el tiempo perdido nunca vuelve.
-Ann
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